Relatos Eróticos
Ocho historias breves para leer cuando nadie te mire. Vecinas que se insinúan, jefas que ponen reglas, llamadas a las tres de la madrugada y noches de hotel que no estaban en la agenda. Sin clichés baratos. Solo tensión, voz e imaginación.
+18 · Contenido adultoLa vecina del quinto
Lleva semanas mirándome cuando coincidimos en el ascensor. Esa noche el wifi no le iba y subí a 'ayudarla'. La puerta no se cerró del todo cuando me la encontré así.
Leer relato →CornudosEl mensaje de mi mujer
Estaba en la oficina cuando sonó el aviso. Era ella. El audio duraba dos minutos y cuarenta y nueve segundos. No estaba sola.
Leer relato →Sado / BDSMLa jefa y las tres reglas
Me dijo que si quería seguir trabajando con ella había tres reglas. Las dos primeras tenían que ver con el trabajo. La tercera no.
Leer relato →LesbianasPrimera vez con mi mejor amiga
Llevábamos veinte años conociéndonos. Esa noche bebimos y dormimos en la misma cama. Lo que pasó después no estaba en los planes de ninguna de las dos.
Leer relato →¿Y si lo pruebas en vivo en lugar de seguir leyendo?
Una llamada al 803 cambia el guion. Aquí lo lees, allí lo vives. Tú decides el ritmo, la fantasía y cuándo colgar.
803 577 110El acuerdo del aniversario
Por nuestros diez años decidimos hacer algo distinto. Lo planeamos durante semanas. Lo que no calculamos fue cómo nos cambiaría a la mañana siguiente.
Leer relato →MadurasLa llamada de las tres de la madrugada
Me llamó él, pero la conversación la llevó ella. Cuarenta y siete años, voz baja, sabía exactamente qué pedirme. No colgué hasta las cinco.
Leer relato →SumisasEl profesor particular
Le dije que necesitaba clases para el examen. Las dos primeras fueron de matemáticas. A la tercera me preguntó si era buena alumna o si necesitaba castigo.
Leer relato →LatinasNoche de hotel en Madrid
La conocí en el bar del hotel a las once. A medianoche habíamos subido. Era de Cali, llevaba dos días sola en Madrid y la voz le cambiaba al hablar despacio.
Leer relato →Tríos · ExplícitoSesión a tres bandas en el ático
Subimos al ático a las dos de la madrugada. Ella había avisado a su amiga. Cuando abrió la puerta llevaba puesto solo el reloj. Aviso: explícito.
Leer relato →Vecinas · ExplícitoLa invitación de la vecina nueva
Llamó a la puerta a las once de la noche con una excusa floja. Llevaba bata corta y un mensaje muy claro. Lo que pasó después no lo cuento dos veces. Aviso: explícito.
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